viernes, 15 de marzo de 2019

LA PIEL. ESTRUCTURA Y FUNCIONES - LA EPIDERMIS

La piel está formada por tres capas: epidermis, dermis e hipodermis.
LA EPIDERMIS
Es la capa superficial de la piel, está en contacto con el exterior. Sus funciones son sobre todo de barrera contra agentes externos (microorganismos) y contra pérdida de humedad.
La epidermis tiene varias capas. Todas ellas están formadas por el mismo tipo de células pero en distinto momento de su desarrollo. Cada capa tiene una o más células de grosor, dependiendo de la zona corporal.
Las células más abundantes son las llamadas queratinocitos, pero cuenta además, aunque en menor cantidad, con otros tipos de células especializadas, que forman parte del sistema inmunitario.
Se apoya en una membrana que se llama “membrana basal” que la une a la siguiente capa (dermis) y permite el paso de determinadas moléculas entre las dos.
La vida de una célula:
Los queratinocitos nacen en la capa más profunda de la epidermis (estrato basal) y migran gradualmente hacia la superficie para sustituir a las células que se desprenden. Durante este viaje las células se aplanan progresivamente, producen una sustancia llamada queratina que les da dureza (estrato espinoso) y más tarde otra llamada queratohielina, proteínas y enzimas (estrato granular) que ayudan a crear cúmulos de queratina que juegan un papel importante en la función de barrera. Cuando llegan a la superficie (estrato córneo) son planas y forman una cubierta insoluble recubierta de una película grasa (hidroxiceramida) que hace de pegamento entre las células e impermeabiliza la piel, evitando además que pierda agua.
Las células van avanzando a través de los estratos a distinta velocidad. La velocidad con la que ascienden depende, entre otros factores, de la descamación. Si hay un estímulo externo que hace que las primeras capas de la piel se pierdan, otras células empiezan a dividirse con mayor rapidez en las capas más profundas de la epidermis. Según ascienden se van diferenciando, pierden el núcleo y aparecen granulaciones y vesículas, cambiando sobre todo su composición proteica. La proteína fundamental que se sintetiza es la queratina que va aumentando en porcentaje a medida que las células van ascendiendo hasta llegar al estrato córneo.
La queratina son fibrillas que se van asociando unas con otras dando lugar a los protofilamentos que, a su vez dan lugar a las protofibrillas. Las fibrillas de queratina se forman ya desde el estrato basal. Son pequeñas y poco resistentes. A medida que nos acercamos al estrato córneo, van aumentando de tamaño y el diámetro de las fibrillas se hace mayor.
Los estratos de la epidermis:
−Estrato basal o germinativo: es el más profundo. Se asienta sobre la dermis. Está formado por células epiteliales de forma más o menos cilíndrica y es donde nacen las células que luego se van a ir desplazando hacia los estratos superiores. En esta capa hay una intensa actividad mitótica y los melanocitos aparecen intercalados.
−Estrato espinoso: se llama así porque a los queratinocitos les salen una especie de piquitos, para mantenerse juntos, como si fuera velcro. Caracterizado por una serie de células más o menos cuboidales que según van ascendiendo, se van aplanando.
−Estrato granuloso: presenta un espesor pequeño, 1 ó 2 capas de células, con forma rómbica. A este nivel ya comienzan a morirse las células, rompiéndose la membrana y vertiendo su contenido al exterior.
−Estrato lúcido: formado por una sola capa de células sin núcleo que contienen una sustancia llamada
helidina, que es oleosa.
−Estrato corneo: es la capa más superficial. Está formado por células endurecidas llamadas córneas. Son células muertas y planas apiladas unas sobre otras (20-30 capas de células). Contienen una gran cantidad de queratina, formando una fuerte membrana. El estrato córneo se ve modificado cuando disminuye la cantidad de lípidos, es entonces cuando se reseca y se vuelve más vulnerable. Hay dos zonas diferenciadas dentro de este estrato: una más superficial formada por células más separadas que se van a ir perdiendo dando lugar a la descamación; y otra zona cercana al estrato lúcido formada por células más fuertemente pegadas.
En la epidermis la piel tiene el aspecto de una pared de ladrillos (queratinocitos) y cemento (lípidos -o grasas- y proteínas). Las proteínas se desnaturalizan y dan lugar a lo que se llama Factor Natural de
Hidratación (FNH) en el interior de las células que las hace capaces de retener gran cantidad de agua,
haciendo que la piel esté hidratada, elástica y flexible. En este estrato, las células están en contacto con el exterior y se descaman constantemente. Los espacios entre las células son permeables al sudor y al sebo. El proceso de queratinización se llama “ciclo celular” y en la epidermis dura entre 26 y 42 días. Las perturbaciones de este proceso pueden dar lugar a la acumulación de queratinocitos parcialmente descamados (piel seca), o pueden acortar en demasía el ciclo, lo que da como resultado erupciones cutáneas y descamación.
Además hay en la epidermis otros tres tipos de células: unas con función defensiva que son capaces de activar una defensa inmunitaria si la piel se ve atacada por agentes patógenos (células de Langerhans), otras que protegen contra la radiación solar y destruyen a los radicales libres (melanocitos) y otras que responden al tacto (células de Merkel).
En su función de defensa es ayudada por las secreciones glandulares y el pelaje. La epidermis está cubierta por la llamada “emulsión epicutánea”, una mezcla de sudor y lípidos que la protege de la evaporación, y por una capa gaseosa (el equivalente de lo que sería la atmósfera terrestre) que sirve para crear un microclima individual donde el aire es más caliente, más húmedo y con mayor concentración de CO2 que la atmósfera.
Qué tipo de ayuda necesita la epidermis
El ciclo celular tiende a alargarse con la edad, de modo que las células de la capa superior son más viejas y pueden estar dañadas. Esto da lugar a una cicatrización más lenta y a una piel de aspecto apagado y sin vida. También el FNH tiende a disminuir con la edad.
Para mantener el buen estado de la epidermis es necesario mantenerla limpia para impedir la acumulación de toxinas, de suciedad exterior, y de células muertas. Esto permitirá que realice correctamente sus funciones de secreción glandular y de excreción de desechos, y favorecerá la absorción de los nutrientes que les aportemos por vía externa. Los productos que usemos para ello no deben dañar el FNH, porque actúa como cemento entre las células y mantiene su buen estado.
Para mantener o mejorar el estado del FNH y el buen estado de las células necesitaremos productos que favorezcan y mantengan la hidratación de la piel evitando la evaporación de agua. Las cremas y lociones hidratantes contienen por lo general una fase acuosa y también una grasa (aceites), cumpliendo ambas funciones. Más adelante veremos las características de los distintos aceites y cual puede ayudar mejor según sea el estado de la piel. También serán útiles los extractos que promuevan la regeneración de las células.
MEMBRANA BASAL
Es una membrana plasmática enrollada que presenta una gran superficie. Se encuentra entre la dermis y la epidermis permite el intercambio de nutrientes entre ambas, ya que en la epidermis no hay riego sanguíneo, y evita el desplazamiento de las 2 capas.



Generalidades de la Piel

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, cumple diversas funciones:
• Barrera: controla las pérdidas de agua, de electrolitos, etc, y protege contra la agresión de agentes físicos, químicos y biológicos 
• Sostén. 
• Sensibilidad: a través de la piel sentimos frío, calor, dolor, picor y presión. 
• Regula la temperatura: Aísla frente a las condiciones de temperatura externas y mantiene la temperatura interna dentro de unos límites variando el flujo sanguíneo y a través de la sudoración. 
• Control hemodinámico: Cambios vasculares periféricos 
• Secreción y excreción: Función glandular, crecimiento del pelo y de la epidermis, y pérdida percutánea de gases, sólidos y líquidos. La piel secreta sustancias que favorecen su buen estado físico y sirve como vía de excreción para sustancias de deshecho. 
• Síntesis: sintetiza vitamina D, que no adquirimos mediante la alimentación. 
• Función inmunológica: Vigilancia y respuesta. 
Además de ello, la belleza de la piel es factor fundamental de la belleza corporal. El color y sus matices, la lisura, su firmeza, la manera en que atenúa los ángulos y las irregularidades de la estructura que hay bajo ella, son los elementos plásticos que más apreciamos de la función estética cutánea. El aspecto de nuestra piel es lo que los demás ven, nuestra carta de presentación, una forma más de agradar al otro a través de la vista, lo que favorece nuestras relaciones sociales. Por esta razón solemos dedicarle muchos más cuidados a la piel que a cualquier otro órgano de nuestro cuerpo.
Esta es la razón de ser de la cosmética: a través de ella tratamos de favorecer el buen estado y funcionamiento de la piel como órgano, pero también conservar, restituir y acrecentar la belleza su belleza. 
Para ello utilizamos recursos higiénicos, cosméticos o terapéuticos que favorecen el equilibrio de sus
estructuras y funciones, y por tanto sus cualidades estéticas y fisiológicas. La cosmética en este momento tiene fundamentalmente dos formas de acción:
POR VÍA INTERNA: 
NUTRICOSMÉTICA: Actualmente en una fase incipiente de desarrollo. Basa sus productos en el estudio de las propiedades de cada alimento y permite conocer los nutrientes que benefician al organismo y le aportan lo que necesita para mantenerse joven, sano y saludable que éste no puede fabricar por sí mismo o no en cantidad suficiente, y se los aporta a través de alimentos o de suplementos nutricionales.

POR VÍA EXTERNA: 
COSMÉTICA DERMATOLÓGICA: Ayuda a la piel en sus funciones y mejora su aspecto mediante la aplicación de productos directamente sobre la misma. Nosotros vamos a centrarnos en esta forma de cosmética.
De modo que la cosmética dermatológica cumple tres funciones:

1.- FUNCIÓN CONSERVADORA
Sirve para mantener y proteger el estado de la piel sana y normal. Está muy ligada a la higiene y la
prevención y se basa en:

a.- Limpieza minuciosa. Favorece la correcta eliminación de deshechos, siendo la piel como es una vía de excreción de toxinas, y así su correcto funcionamiento. Es el paso más importante, siempre previo a la aplicación de cualquier otro cosmético. Una piel que no esté correctamente limpia no podrá deshacerse de las sustancias excretadas o depositadas que la lastiman, no podrá asimilar correctamente ningún otro producto que le queramos aplicar y acabará por tener un aspecto apagado.

b-. Protección constante contra traumatismos y agentes irritantes. Puede hacerse de forma activa (aplicando protectores solares, por ejemplo) o pasiva (evitando las prácticas o agentes que producen daño, p.e: no exponerse al sol)

2.- FUNCIÓN DECORATIVA
Tiene por objeto modificar, mediante la aplicación de cosméticos, la apariencia de la belleza ya existente resaltando los rasgos más favorecedores, o creando la ilusión de belleza al disimular imperfecciones o alteraciones menores.
Los cosméticos decorativos se aplican externamente y tienen una acción meramente superficial, que modifica la apariencia pero no influye mayormente sobre la estructura y funciones de la piel (aunque obviamente no debe entorpecerlas).
3.- FUNCIÓN CORRECTIVA
La cosmética correctiva no actúa sólo a nivel superficial, como en los dos casos anteriores, sino que entra dentro de la dermoterapéutica porque tiene una acción definida sobre la estructura y las funciones cutáneas, aunque por hacerlo por razones estéticas se considera cosmética.
Es el aspecto más médico y dermatológico de la cosmética, porque actúa sobre la piel anormal con intención curativa. Comprende alteraciones muy diversas, pero todas ellas tienen en común que son benignas, que no tienen repercusión general y que preocupan al paciente sólo porque son inestéticas, es decir:
• Que sean funcionales u orgánicas, congénitas o adquiridas, modifiquen el aspecto y las cualidades estéticas de la superficie cutánea y sus faneras (tersura, coloración, grado de humedad, untuosidad, relieves y ondulaciones naturales, etc.)
• Que no sean de origen infeccioso, microbiano o parasitario, ni de naturaleza tumoral maligna.
• Que no estén relacionadas con dolencias internas, funcionales u orgánicas graves.
• Que sean crónicas o más o menos permanentes.
• Que se puedan tratar o disimular con recursos cosméticos principalmente locales, aunque en ciertos casos deban acompañarse de alguna terapia.

Sobre el Curso

OBJETIVOS GENERALES: Formar integralmente talento humano en aspectos relacionados con la promoción del cuidado del cuerpo, con fines e...