El VISAJISMO,
como muchos de vosotros sabéis, es la técnica con la que definimos y/o
corregimos la estructura de un rostro, utilizando el maquillaje para dar luz o
sombra donde lo necesite para definir volúmenes y resaltar los rasgos más
favorecedores (recuerda que la luz expande y la sombra retrae).
Existen formas muy distintas de
rostro, por lo que el mismo trabajo de estructurado no funciona para todos
igual.
Antes de comenzar un maquillaje
debemos de hacer una valoración del rostro que tenemos frente a nosotros.
Aunque las correcciones de un rostro se basan en la forma “oval”, por
considerar sus promociones y su estética como el ideal de belleza, debemos
comprender que cada rostro tiene su encanto, y que el trabajo de un maquillador
es resaltarlo dentro de los límites de sus propias proporciones. Debemos leer y
atender con cautela los sitios que requieren corrección para no exagerar, por
que, al contrario de embellecer, corremos el riesgo de obtener un resultado
artificial y grotesco.
Make Up For Ever
nos ilustra de una forma muy clara las distintas opciones de estructurado con
relación a la forma del rostro.
Un rostro ovalado, como
anteriormente mencionamos, es considerado una forma ideal en cuanto a sus
proporciones, por lo que solo necesitamos hacer un trabajo de modelado para
definir los volúmenes.
Los rostros redondos requieren
más definición para brindar más carácter a la expresión. Para crear un efecto
óptico de alargamiento haremos más énfasis en los puntos de intensidad
(sombras) tanto en el trabajo de los pómulos como en el de la zona ubicada a
los lados de la barbilla. El punto de intensidad del pómulo pasa el límite del
iris.
Los ángulos rectos en un rostro
dan un aspecto masculino, para dulcificarlo podemos aplicar sombras
redondeando, sobre todo los ángulos de la mandíbula. Para cuidar las
proporciones, aplica oscuridad en el marco lateral de la frente. El límite del
punto de intensidad del será el inicio del iris.
Tanto el rostro redondo como el
cuadrado, requirieron una disminución de las zonas laterales verticales para
dar un efecto de alargamiento al rostro. En caso contrario, un rostro largo
necesitará sombras de una forma horizontal, esto sería en el marco tanto de la
barbilla como de la frente. El punto de intensidad del pómulo será más discreto
y no pasará el límite del inicio del iris.
Un rostro triangular se
caracteriza por tener más volumen en la zona inferior del rostro (barbilla y
mandíbula) que en la superior (frente). Por esto mismo se evitará el trabajo de
sombra en la frente para que demos un efecto óptico de amplitud con la luz y
así compensaremos las promociones. Por esta misma razón, los puntos de
intensidad de los pómulos se enfatizarán más y su límite superará el iris.
Un rostro con la forma de un
triángulo invertido se estructura de forma opuesta a la triangular, por obvias
razones. Debes aplicar sombra en todo el marco de la frente. El pómulo se
trabajará más sutil y definido, esto será para dejar limpia la zona de
las mandíbulas para lograr un efecto óptico de amplitud. La base de la barbilla
se oscurecerá para eliminar la forma de punta.






